Neuronas espejo

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Neuron-SEM-2. Extraída de Wikimedia Commons

Introducción definición de Wikipedia

Se denominan neuronas espejo a una cierta clase de neuronas que se activan cuando un animal o persona ejecuta una acción y cuando observa esa misma acción al ser ejecutada por otro individuo,[1] especialmente un congénere.

Las neuronas del individuo imitan como "reflejando" la acción de otro: así, el observador está él mismo realizando la acción del observado, de allí su nombre de "espejo". Tales neuronas habían sido observadas en primer lugar en primates, y luego se encontraron en humanos y algunas aves. En el ser humano se las encuentra en el área de Broca y en la corteza cerebral parietal.

En las neurociencias se supone que estas neuronas desempe√Īan un importante rol dentro de las capacidades cognitivas ligadas a la vida social, tales como la empat√≠a (capacidad de ponerse en el lugar de otro) y la imitaci√≥n. De aqu√≠ que algunos cient√≠ficos consideren que la neurona espejo es uno de los m√°s importantes descubrimientos de las neurociencias en la √ļltima d√©cada.[2][3]


  • Toda la informaci√≥n sobre Neuronas espejo en Wikipedia ES aqu√≠: Neurona especular
  • Toda la informaci√≥n sobre Mirror neuron (English) en Wikipedia EN aqu√≠: Mirror neuron


Las neuronas espejo y el marketing: referencias encontradas en bibliografía

En el libro Buyology encontramos algunas referencias a las neuronas espejo. En su capítulo 3, menciona las observaciones en monos de Giacomo Rizzolatti y su equipo (1992, Parma, Italia). Estudiaban el cerebro de los monos al realizar acciones motrices, por ejemplo, recoger una nuez. Observaron cómo la misma zona del cerebro que se estimulaba en los monos cuando ejecutaban la acción (coger la nuez), se activaba cuando los monos observaban a otros hacer lo mismo. A lo largo de la observación, sucedió una anécdota curiosa. Uno de los estudiantes que colaboraban en el proyecto, una tarde calurosa, entró al laboratorio con un helado en la mano. Observaron cómo el mono miraba el helado fíjamente y con ansia. Cuando el estudiante se llevó el helado a la boca, los sensores marcaron una actividad extraordinaria en la zona observada del mono. El simple hecho de ver al estudiante llevarse el cucurucho a la boca había provocado en el mono una imitación similar del mismo gesto. En el transcurso de la investigación, observaron que este comportamiento "espejo" no se daba en los monos ante cualquier observación, sino ante "gestos dirigidos" (actividades en las que hay un objeto de por medio, como por ejemplo, recoger una nuez).

Respecto al fen√≥meno en humanos, la observaci√≥n indica que tambi√©n se da este mismo comportamiento. Seg√ļn las observaciones realizadas en humanos, parece que las neuronas espejo se encuentran entre la corteza frontal inferior y el l√≥bulo parietal superior. Alrededor de este fen√≥meno podr√≠a estar el porqu√© sentimos dolor al ver una herida en otro, o porqu√© podemos llorar cuando vemos a la protagonista de una pel√≠cula llorar, o sentimos alegr√≠a cuando otros a nuestro alrededor saltan de alegr√≠a, o nos ponemos tristes cuando nos introducimos en un ambiente pesimista. "Es como si ver y hacer fueran la misma cosa".

Posiblemente este fenómeno sea inhato: "cuando sacamos la lengua a un bebé y él nos responde también sacando la lengua".

Al parecer, no solo las neuronas espejo se activan al ver el comportamiento en los demás, sino también cuando leemos sobre lo que hace otra persona (como cuando sentimos miedo en una novela, cuando el protagonista está en una situación de peligro/miedo).

Probablemente tras "el contagio del bostezo" también se encuentren las neuronas espejo.

Las neuronas espejo también podrían estar dentro de los mecanismos que se activan en el cerebro cuando pasamos por delante de una tienda y vemos a un maniquí elegantemente vestido (o no elegantemente, sino como nosotros quisiesemos vestir), y nos "conquista"; probablemente, proyectamos en él una serie de pensamientos (identificación) que nos podrían llevar a tener el impulso de comprar esa ropa; o en el caso de jóvenes "pijos", cuando pasan frente a una tienda de Abercrombie & Fitch y ven a una serie de muchachos y muchachas en la puerta vestidos de lo más "chic"; entran a la tienda, el aroma, incluso el estilo y la ropa de los dependientes, les hace sentir "chic". Su cerebro se identifica con ellos, quieren ser como ellos y terminan comprando.

El caso de la sonrisa o la tristeza es otro ejemplo de efecto de las neuronas espejo. Cuando nos enfrentamos a una sonrisa, es probable que terminemos sonriendo; al igual que cuando nos enfrentamos a un sujeto malhumorado, es probable (a no ser que pongamos empe√Īo), que ambos terminemos malhumorados. Entorno a esto se han realizado varios experimentos que as√≠ lo insinuan.

Lindstron nos relata en su libro el fen√≥meno de reciente aparici√≥n en internet: la gente graba el momento en que desempaquetan alg√ļn artilugio reci√©n comprado (normalmente de la secci√≥n de tecnolog√≠a) como si de un ritual se tratase y lo cuelgan en internet. Comenta el caso de un chaval que estuvo largas horas esperando para comprar la Wii (videoconsola de Nintendo) y al llegar a casa, en lugar de abrirla ansiosamente para probarla, comenz√≥ a grabar con la abr√≠a, dando cada uno de los detalles y narrando las sensaciones que experimentaba. El chaval, colg√≥ el v√≠deo en Youtube y en solo una semana tuvo m√°s de 70.000 visitas. ¬ŅEl simple hecho de observar a otra persona disfrutar el momento de destapar una Wii nueva les produc√≠a tanto placer a los fan√°ticos de Nintendo como destapar una ellos mismos?, Lindstron afirma que al parecer s√≠. Seg√ļn Chad Stoller, de la agencia publicitaria Organic: "Es la culminaci√≥n de la lujuria. Hay muchas personas que aspiran y desean tener algo que quiz√° no puedan darse el lujo de comprar o no pueden adquirirlo por el momento y entonces buscan alguna forma de saciar su apetito". ¬ŅTal vez las neuronas espejo?.

Parece que "el simple hecho de ver un producto una y otra vez lo hace m√°s deseable", e incluso, cuando lo vemos en el resto de personas, parece que lo deseemos a√ļn m√°s, comenta Lindstron[4]

Programas sobre neuronas espejo de Redes para la ciencia de Eduard Punset

En la serie "Redes para la ciencia" del divulgador científico Eduard Punset encontramos bastantes programas donde hacen referencia a las neuronas espejo. A continuación ponemos algunos de ellos.

Mentes conectadas sin brujería (emitido en La2 de RTVE el 18 de abril de 2010

Junto al neurocientífico Marco Iacoboni, Eduard Punset repasa en esta edición del programa los fantásticos poderes de las neuronas espejo.


Neuronas espejo: historia e investigación

[5]"La neurociencia estudia la estructura y la organizaci√≥n funcional del sistema nervioso, particularmente el cerebro. En ella confluyen distintas disciplinas que se han desarrollado a lo largo del s. XX. La Society of Neuroscience se fund√≥ en 1970, pero las investigaciones del sistema nervioso tienen larga historia en f√≠sica, qu√≠mica, medicina, biolog√≠a, fisiolog√≠a, entre otras. Precisamente la revoluci√≥n de la neurociencia acontece cuando los cient√≠ficos, con especializaciones diferentes, se plantean enfoques y programas de investigaci√≥n interdisciplinarios. El estudio se realiza a distintos niveles: molecular, neuronal, redes neuronales, conductual y cognitivo. Cada nivel de an√°lisis requiere de teor√≠as, modelos y metodolog√≠as de investigaci√≥n diferenciados, dando lugar a ciencias distintas y en el marco general de las neurociencias. Aqu√≠ nos vamos a limitar a comentar recientes descubrimientos en el nivel neuronal, como son las ‚Äúneuronas espejo‚ÄĚ, y una referencia muy breve al nivel de neurociencia cognitiva, con menci√≥n a la teor√≠a modular de la mente de M. Gazzaniga. En 1996, un equipo de neurobi√≥logos italianos, dirigidos por G. Rizzolatti, de la universidad de Parma, se encontr√≥ unos datos inesperados en el transcurso de la investigaci√≥n. Hab√≠an entrenado a unos simios a agarrar objetos concretos, por ejemplo un palo. Con un microelectrodo implantado en el cerebro en la corteza premotora, registraban la actividad el√©ctrica de ciertas neuronas. En el c√≥rtex promotor es sabido que se planean e inician los movimientos. En determinada ocasi√≥n sucedi√≥ algo desconcertante, al activarse de pronto el aparato de registro sin que el mono realizase ninguna actividad. El efecto se pudo repetir a voluntad comprob√°ndose en numerosas neuronas vecinas el mismo comportamiento inesperado: se activaban sin que el mono moviera un solo dedo. Bastaba con que viera que otro realizaba tal acci√≥n. Los cient√≠ficos italianos hab√≠an identificado un tipo de neuronas desconocidas hasta ese momento, las denominaron neuronas especulares. Estas neuronas no reaccionan ni al asir sin objetivo, ni a s√≥lo el objeto que se ha de agarrar. S√≥lo cuando se ven juntas ambas cosas, la acci√≥n y su objetivo, se activan. Suced√≠a como si las c√©lulas representaran el prop√≥sito ligado al movimiento. Las neuronas espejo son un tipo particular de neuronas que se activan cuando un individuo realiza una acci√≥n, pero tambi√©n cuando √©l observa una acci√≥n similar realizada por otro individuo (Rizzolatti, 2005). Las neuronas espejo forman parte de un sistema de redes neuronales que posibilita la percepci√≥n-ejecuci√≥n-intenci√≥n. La simple observaci√≥n de movimientos de la mano, pie o boca activa las mismas regiones espec√≠ficas de la corteza motora, como si el observador estuviera realizando esos mismos movimientos. Pero el proceso va m√°s all√° de que el movimiento, al ser observado, genere un movimiento similar latente en el observador. El sistema integra en sus circuitos neuronales la atribuci√≥n/percepci√≥n de las intenciones de los otros, la teor√≠a de la mente (Blakemore y Decety, 2001; Gallese, Keysers y Rizzolatti, 2004).

Cuando una persona realiza acciones en contextos significativos, tales acciones van acompa√Īadas de la captaci√≥n de las propias intenciones que motivan a hacerlas. Se conforman sistemas neuronales que articulan la propia acci√≥n asociada a la intenci√≥n o prop√≥sito que la activa. La intenci√≥n queda asociada a acciones espec√≠ficas que le dan expresi√≥n, y cada acci√≥n evoca las intenciones asociadas. Formadas estas asambleas neuronales de acci√≥n-ejecuci√≥n-intenci√≥n en un sujeto, cuando ve a otro realizar una acci√≥n, se provoca en el cerebro del observador la acci√≥n equivalente, evocando a su vez la intenci√≥n con ella asociada. El sujeto, as√≠, puede atribuir a otro la intenci√≥n que tendr√≠a tal acci√≥n si la realizase √©l mismo. Se entiende que la lectura que alguien hace de las intenciones del otro es, en gran medida, atribuci√≥n desde las propias intenciones. Cuando veo a alguien realizando una acci√≥n autom√°ticamente simulo la acci√≥n en mi cerebro. Si yo entiendo la acci√≥n de otra persona es porque tengo en mi cerebro una copia para esa acci√≥n, basada en mis propias experiencias de tales movimientos. A la inversa, tu sabes c√≥mo yo me siento porque literalmente tu sientes lo que estoy sintiendo.

La publicaci√≥n de estos resultados desat√≥ en 1996 un entusiasmo desbordante no exento de pol√©mica entre los especialistas. V. Ramachandran lleg√≥ a profetizar que tal descubrimiento de neuronas especulares estaba llamado a desempe√Īar en psicolog√≠a un papel semejante al que hab√≠a tenido en biolog√≠a la descodificaci√≥n de la estructura del ADN. Por primera vez se hab√≠a encontrado una conexi√≥n directa entre percepci√≥n y acci√≥n, que permit√≠a explicar muchos fen√≥menos en pol√©mica, particularmente la empat√≠a, la intersubjetividad, etc. Las neuronas especulares posibilitan al hombre comprender las intenciones de otras personas. Le permite ponerse en lugar de otros, leer sus pensamientos, sentimientos y deseos, lo que resulta fundamental en la interacci√≥n social. La comprensi√≥n interpersonal se basa en que captamos las intenciones y motivos de los comportamientos de los dem√°s. Para lograrlo los circuitos neuronales simulan subliminalmente las acciones que observamos, lo que nos permite identificarnos con los otros, de modo que actor y observador se haya en estados neuronales muy semejantes. Somos criaturas sociales y nuestra supervivencia depende de entender las intenciones y emociones que traducen las conductas manifiestas de los dem√°s. Las neuronas espejo permiten entender la mente de nuestros semejantes, y no a trav√©s de razonamiento conceptual, sino directamente, sintiendo y no pensando (Rizzolatti, Fogassi y Gallese, 2001).

Las neuronas espejo se han localizado en la regi√≥n F5 del c√≥rtex premotor de los primates, √°rea que corresponde al √°rea de Broca en el cerebro humano. Tal descubrimiento plantea hip√≥tesis muy interesantes sobre el origen del lenguaje que no podemos comentar aqu√≠. Pero vamos a mencionar un dato de experiencia que todos hemos constatado. Los ni√Īos, pocas horas despu√©s del nacimiento, imitan la m√≠mica de los adultos. Si la madre le saca la lengua el reci√©n nacido lo imita con notable √©xito. De acuerdo con la teor√≠a de la copia compartida, gracias a la imitaci√≥n motora, los ni√Īos ejercitan no solo sus propias posibilidades de expresi√≥n, sino que empiezan a captarse como sujetos agentes. Podr√≠amos decir que el lactante infiere la coincidencia de lo percibido con su conducta propia, comenzando a apuntar la autoconciencia que se enraizar√≠a profundamente en las reacciones motoras reflejas de imitaci√≥n.

Los sistemas de neuronas espejo posibilitan el aprendizaje de gestos por imitaci√≥n, sonreir, caminar, hablar, bailar, jugar al f√ļtbol, etc., pero tambi√©n el contagio de bostezos, sentir que nos caemos cuando vemos por el suelo a otra persona, la pena que sentimos cuando alguien llora, la empat√≠a con los dem√°s. El intercambio complejo de ideas y pr√°cticas que llamamos cultura; los trastornos psicopatol√≥gicos como s√≠ndromes de ecopraxias y ecolalias, d√©ficit de lenguaje, autismo, pueden encontrar en las neuronas espejo claves de explicaci√≥n.

Los sistemas de neuronas espejo, más sofisticados en humanos, están presentes en simios, y probablemente en otras especies como elefantes, delfines, perros. En el ser humano se han identificado sistemas de neuronas espejo en el cortex premotor, principalmente el área de Broca, el área parietal postero-inferior, la zona posterior de la primera circunvolución temporal, el lóbulo de la ínsula. Gracias a las tecnologías de neuroimagen los programas de investigación proporcionan sorprendentes aportaciones, que suscitan nuevas preguntas de investigación.

Vamos a mencionar brevemente el m√≥dulo interprete, que se sit√ļa en otro nivel de las neurociencias: la neuropsicolog√≠a cognitiva. La investigaci√≥n neuropsicol√≥gica parece confirmar las teor√≠as modulares de organizaci√≥n cerebral. La estructura y funcionamiento cerebral viene dado por m√ļltiples subsistemas o m√≥dulos relativamente independientes, que procesan informaci√≥n en paralelo y muy frecuentemente inaccesible a la conciencia. El cerebro recibe y procesa gran cantidad de informaci√≥n mediante sistemas distintos, originando comportamientos y estados de √°nimo de los que el sistema consciente no tiene noticia, si bien en un momento posterior en subsistema o m√≥dulo int√©rprete tendr√° que darle sentido. Los seres humanos nos negamos a aceptar el ‚Äúsin sentido‚ÄĚ, la casualidad de nuestros actos y generamos hip√≥tesis para explicar y reconstruir las causas y razones de nuestra actividad. Nuestro m√≥dulo int√©rprete se encarga de elaborar teor√≠as, hip√≥tesis y creencias para explicar lo que hacemos, sentimos o creemos, aunque desconozcamos las causas y motivos reales de tales acciones.

La din√°mica existente entre nuestros m√ļltiples m√≥dulos mentales y el m√≥dulo int√©rprete, localizado en el hemisferio izquierdo en el 98% de la poblaci√≥n, posibilita nuestra identidad personal, nuestra vivencia del ‚Äúyo‚ÄĚ, nuestra experiencia de voluntad y libertad. La creencia tan arraigada del ser humano de obrar por propia voluntad est√° fundada en la misma estructura cerebral y constituye un rasgo esencial de nuestra dotaci√≥n biol√≥gica, que nos capacita para distanciarnos de nuestra respuesta refleja ante los est√≠mulos del medio y del comportamiento condicionado por recompensas y castigos. Se superan as√≠ las conductas reflejas y los programas de aprendizaje por condicionamiento cl√°sico y operante que domina en el mundo animal. Continuamente interpretamos los comportamientos producidos por m√≥dulos cerebrales relativamente independientes, como actividad originada por el yo, consciente y libre, concluyendo en cierta medida ilusoriamente que actuamos consciente y libremente. Pero sin la experiencia de causalidad y libertad el ser humano vivir√≠a en un mundo ca√≥tico, azaroso e ingobernable (Gazzaniga, 1993, 2006)." [5]

¬ęLas neuronas espejo son un grupo de neuronas localizadas en la corteza cerebral que tienen la capacidad de descargar impulsos tanto cuando una persona realiza un movimiento como cuando observa a otro hacerlo. Forman parte de un sistema de ‚Äúpercepci√≥n/acci√≥n‚ÄĚ, de modo que la observaci√≥n de movimientos de la mano, boca o pie de otro, activa en el observador las mismas regiones de la corteza motora que se activar√≠an si √©l mismo estuviera realizando estos movimientos (Blakemore y Decety, 2001) [6], incluso aunque esta activaci√≥n motora no se transforme en movimiento. En el caso de la empat√≠a, percibir signos de sufrimiento en otra persona activar√≠a zonas cerebrales relacionadas con ese sufrimiento, como se ha puesto de manifiesto en estudios que han empleado t√©cnicas de neuroimagen, como la imagen por resonancia magn√©tica funcional¬Ľ[7]

Notas

  1. ‚ÜĎ http://www.antena3noticias.com/PortalA3N/sociedad/nino-con-paralisis-logra-caminar-gracias-patito/9940943
  2. ‚ÜĎ V.S. Ramachandran, en su ensayo Mirror neurons and imitation learning as the driving force behind "the great leap forward" in human evolution hace referencia a su potencial importancia en el lenguaje y la imitaci√≥n
  3. ‚ÜĎ http://es.wikipedia.org/wiki/Neurona_especular
  4. ‚ÜĎ Esta apreciaci√≥n no est√° asentada sobre ning√ļn experimento que as√≠ lo demuestre (o no lo conozco), ya que este comportamiento depender√≠a de otros factores socioculturales, no solo del comportamiento de las neuronas espejo. --Aabrilru, 19:51h 8 feb 2013 (CET)
  5. ‚ÜĎ 5,0 5,1 GARCIA GARCIA, E. et al. (2007). Nuevas perspectivas cient√≠ficas y filos√≥ficas sobre el ser humano. Madrid: Universidad Pontificia de Comillas. Teor√≠a de la mente y las ciencias cognitivas, pp. 5, 6 y 8. Consultado el 15MAY14 http://eprints.ucm.es/8607/1/ASINJA.%2520Teoria%2520de%2520la%2520mente.pdf
  6. ‚ÜĎ Blakemore, S. J. y Decety, J. (2.001). From the perception of action to the understanding of intention. Nature Reviews: Neuroscience, 2, 561-567
  7. ‚ÜĎ Elena Gaviria Stewart en cap√≠tulo ¬ęConducta de ayuda¬Ľ, en ¬ęIntroducci√≥n a la psicolog√≠a social¬Ľ, 2¬™ Edici√≥n, Elena Gaviria Stewart, Mercedes L√≥pez S√°ez e Isabel Cuadrado Guirado, Editorial Sanz y Torres, Madrid, 2013, p√°g. 350

Fuentes de información complementaria






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